La historia de Boadas es un fascinante relato de pasión, aventura y dedicación al arte de la coctelería que comienza en La Habana y culmina en el corazón de Barcelona. Miguel Boadas Parera nació el 24 de octubre de 1895 en La Habana, donde descubrió su verdadera vocación como bartender, desarrollando una habilidad excepcional para preparar cócteles
A la temprana edad de 19 años, Miguel comenzó a trabajar en "El Floridita", el icónico bar habanero famoso por sus daiquiris y su clientela ilustre, entre la que se encontraba Ernest Hemingway. Bajo la mentoría de Constantino Ribalaigua, un maestro mixólogo, Boadas perfeccionó su arte, ganándose un lugar en la historia de El Floridita. Sin embargo, en 1926, Miguel decidió regresar a España, donde comenzó a trabajar en varios establecimientos renombrados de Barcelona.
El 22 de agosto de 1933, cumpliendo su sueño de toda la vida, Boadas abrió su propio bar en la calle Tallers de Barcelona. "Boadas" rápidamente se convirtió en un lugar emblemático de la ciudad, reconocido por su ambiente íntimo y la excelencia de sus cócteles. Miguel, y más tarde su hija María Dolores y su yerno José Luis Maruenda, crearon un legado que continúa hasta el día de hoy. Boadas no solo fue un pionero en la coctelería en España, sino que también dejó una huella profunda en la cultura de Barcelona, convirtiendo su pequeño bar triangular en un símbolo de tradición y en el bar de cócteles más antiguo de Barcelona en la actualidad.
El año 2017 marca el fin de una época para el Bar Boadas con el fallecimiento de María Dolores Boadas, figura legendaria y corazón palpitante del local. Conocida como "la mestressa" y profundamente amada en Barcelona, María Dolores había mantenido vivo el vínculo entre el pasado y el presente durante décadas, convirtiéndose en un ícono en la ciudad. Para Jerónimo Vaquero, el histórico bartender del Boadas, María Dolores era mucho más que una simple titular: la consideraba una madre adoptiva, llamándola cariñosamente "la mama".
Jerónimo, que había pasado más de 50 años detrás de la histórica barra, dedicó literalmente su vida al Boadas y a sus clientes. Su pasión y dedicación eran tales que mantuvo el bar en pie, incluso después de la pérdida de su amada "mama". Gracias a él, el Boadas continuó brillando, a pesar de las dificultades relacionadas con la gestión de una institución histórica.
Sin embargo, el mayor desafío llegó en 2020, cuando el mundo fue arrasado por la pandemia de Covid-19. Por primera vez en más de 80 años, las puertas del Boadas se cerraron. El local, que había resistido guerras, crisis económicas y cambios generacionales, se encontró en una situación sin precedentes. Su supervivencia parecía incierta.
No obstante, en 2022, el Boadas encontró una nueva esperanza. Simone, Marc y Álvaro, dueños de SIPS Barcelona y renombrados profesionales de la mixología, decidieron unirse a la historia del local. Con un gran respeto por la tradición, pero con una visión innovadora, reestructuraron tanto el bar como el equipo, infundiendo nueva vida en el Boadas. Esta renovación, manteniendo intacta la esencia del local, lo proyectó en la escena internacional, conquistando a una nueva generación de amantes de los cócteles.
En 2023, el Bar Boadas celebró sus 90 años, un hito que lo impulsa hacia el siglo con una renovada vitalidad. Ahora, un equipo de jóvenes pero experimentados profesionales lidera el bar, aportando constantemente valor con su pasión y competencia. El camino del Boadas hacia los 100 años parece inevitable, un testimonio de la resiliencia, la pasión y la habilidad de reinventarse sin olvidar nunca sus raíces.